En un carranza abarrotado de camisetas amarillas, un partido bronco, de mucha tensión, con dos expulsados por parte del conjunto irrundarra, lo peor fué el resultado. Y es que el 1 a 0 se antoja corto para lo expuesto sobre el terreno de juego.
El gol de Toedtli, quien si no. Enrique, quien si no, se adelantaba a la defensa rival para poner a un balón a la cabeza de Mariano que hizo el primero cuando solo llevaban apenas 11 (que numero mas bonito) minutos de encuentro. Todo pintaba bien para el Cadiz que, con el balón en los pies, desquiciaba a los jugadores rivales. El arbitro se encargaría de desquiciar al Cadiz. Feas entradas de jugadores irrundarras se resarcian con leves tarjetas amarillas o sin sanción. Fueron dos expulsados, pero podrían haber sido mas.
Para Casilla fué un partido de nervio, ya que el Irun tan solo llegó tres veces al área rival, que, afortunadamente, Kiko cortó seguro y contundentemente, dando tranquilidad a su defensa que pudo seguir tensionada todo el partido.
El sino del Cádiz es sufrir y era demasiado bonito soñar con afrontar la vuelta con la tranquilidad que se llegó a acariciar ayer.
Javi Gracia aseguró: “Nos ha faltado otro gol. Nos vamos con 1 a 0 sabiendo de la importancia de no encajar gol en casa en la eliminatoria y no habiendo pasado por apuros.”
Iñaki Alonso, el entrenador del Real Unión lo dejó claro ayer en la rueda de prensa: “Estamos vivos” para asegurar: “El Cadiz tiene un problema, que tiene que ir a Irún y juega con el Real Unión, y el Real Unión va a ascender a Segunda A“




